¡Esperanzas puestas en el martes!

Es feo cuando los grandes planes que una tiene se arruinan por una persona que no respeta un compromiso, pero es bueno tener planes B para apoyarse en ellos en caso de que las cosas no funcionen como uno quiere en esos casos en los que es imposible evitar que las cosas estén en manos de alguien más. Ojo, no estoy hablando de “estudiar administración de empresas por si no te va bien en tu carrera de artes plásticas”, sino de algo mucho más práctico y realista, ja: tener otras cosas para grabar cuando un instrumentista te falla.

El día de mañana voy a empezar a grabar algo a lo que le tengo muchísimo miedo por lo que significa para mí. Empieza la grabación del Ankaridisco. ¡Tengo terror! T E R R O R. Cualquiera pensaría que no hay razones para temerle a algo así, pero a veces la razón no es la que manda, sino los sentimientos. Pero lo voy a hacer de todos modos, enfrentándome no muy valientemente a mis miedos, y a ver qué sale. Mañana les comentaré qué tal.