Me gusta dar clases

¡No es algo nuevo! Tampoco es algo que yo me hubiera imaginado que podía ser honesto de mi parte. Pero lo es, me gusta mucho dar clases. Es una de las cosas que me puse a pensar hoy que tuve una junta con el coordinador de una escuela en la que estoy. ¡Las vueltas que da la vida!

Observaciones de perritos

¿Sabían que Coyoacán se llena de perritos en fin de semana? Y la mayoría son hermosos. Es una verdadera lástima que los gatos no se presten a ser paseados, pero bueno, no se puede tener todo en la vida.

De cansancio y WordPress

Tal vez piense usted, estimado lector, que es fácil esto de escribir cualquier tontería todos los días, pero eso no es cierto. De hecho, el día de ayer no escribí nada porque estuve trabajando en mi puntocom y, quién sabe por qué razón, se me cruzaron los cables respecto a no haber hecho nada en este rincón del internet. Entre eso y el nivel de nervios que estaba manejando por cuestiones de pagos de trabajo ya hecho y demás, bueno, digamos que no ha sido mi mejor inicio de semana.

Otra de las fantásticas conclusiones (fantásticas porque no me cabe la menor duda de que estas ideas se quedarán por siempre en mi fantasía) a las que he llegado ha sido que, si WordPress tuviera la opción de cambiar los colores de su dashboard, estas cosas no me pasarían. Diría algo así como “Oh, me pasé todo el día trabajando en mi sitio web verde, ¡ahora me falta el azul!”. ¡Así que ya saben, gente de WordPress! ¡Colorcitos, ya!

Lista de compras

El día de hoy este blog se va a transformar en mi “lista del super” profesional. Como por arte de magia. ¡Pum! La felicidad de un domingo tranquilo se esfuma, siendo inmediatamente reemplazada por la triste imagen mental de billetes esfumándose de mis bolsillos.

  • Atril de partituras portátil
  • Grabadora portátil Zoom (o similar)
  • Melodyne editor version :'(
  • Cable XLR largo
  • Prótesis para guitarra clásica ? 09/Feb

La vida es una fosa sin fondo de cosas pendientes

Esta noche iba a ser nuestra primera presentación con el grupo de covers de pop/rock en jazz pero se canceló por ¿remodelación del lugar?, así que tengo tiempo para seguir avanzando con mis otras cosas pendientes… porque las cosas pendientes nunca se acaban. Esto es un dato de la realidad.

La Community Manager responsable que no soy

El día de ayer, después de haber leído y leído técnicas milenarias (¿milleniarias?) para sobrevivir en el internet, empecé a intentar volver a postear cosas en mis páginas de Facebook. ¡Chan! Aún con todos esos condicionales está difícil, hasta habiendo tomado nota de lo que está bien hacer y lo que no se debe hacer me costó y me seguirá costando. Soy mil veces mejor hablando sola que estableciendo conversaciones abiertas con personas que no conozco y, justamente por eso, evito las fiestas cual gatito salvaje huyendo de un rociador de agua. Así que eso de la “presencia en redes sociales” es un arte para el cual debo admitir que no tengo un talento natural, por si a alguien le quedaba la menor duda. En mi Twitter, como acá, digo lo que quiero, pero Facebook funciona distinto… La idea ahí es que lo que uno dice y comparte sea lo relevante, no uno mismo como personaje… Lástima, porque lo de ser un personaje sí me sale natural; me lo vienen diciendo toda la vida así que lo asumí hace muchos años y lo hice parte de mi personalidad (¡¿personajidad?!).

El día de hoy hice mi segundo post en otra de mis páginas de Facebook. Mañana le tocará a la de Maubox. El jueves de nuevo a la de Ankari. Iré probando nuevas horas para escribir, a veces pondré fotos, a veces no… En fin, voy a hacer ahí mis tests caseros para ver qué es lo que me gusta hacer y qué es lo que a la gente que me sigue en Facebook le resulta relevante de las cosas que tengo para decir, y a ver a dónde nos lleva eso. Ojalá pudiera poner contenido nuevo cada semana, pero hacer música no es como hacer un té.

…Qué buena idea, de hecho. No la del contenido nuevo. La del té. Me voy a hacer un té. Ahora. Con limón para seguir exorcisando los vestigios de enfermedad que me quedan. ¡Vitamina C, ven a mí!